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15 de diciembre de 2015

El premio Nobel de la Generación del 27

El premio Nobel de la Generación del 27

Vicente Aleixandre y Merlo (Sevilla, 26 de abril de 1898-Madrid, 14 de diciembre de 1984).

Cuando en 1977 el premio Nobel de Literatura recae sobre la figura de Vicente Aleixandre, la Academia sueca intentaba reconocer en su trabajo a toda la generación del `27, rota en dos por la Guerra Civil Española.

En el nombre de Aleixandre premiaba, entonces, a un singular grupo de poetas de la dimensión de Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Y premiaba también, al mentor de los jóvenes poetas de la posguerra, que completaron su formación poética en las tertulias que el mismo Aleixandre organizaba en su casa de Madrid, en la calle Velintonia 3, conocida como La casa de la Poesía.

Específicamente, en su obra, la Academia reconoció a un autor que consiguió impulsar el surrealismo amoroso o superrealismo, como prefería denominarlo él, desde sus textos.

En 1917 conoce a Dámaso Alonso en Las Navas del Marqués, lugar donde veraneaba. Alonso, literato y filólogo español, Director de la Real Academia Española e integrante de la Generación del ´27, le transmite su interés por los grandes poetas de la literatura universal como Rubén Darío, Gustavo Adolfo Bécquer, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Así comienza a desarrollar una profunda pasión por la poesía.

En 1922, su salud comienza a deteriorarse. En 1925, se le declara una nefritis tuberculosa, y mientras se recupera, luego de una operación de rinñon, publica sus primeros poemas en la Revista de Occidente (1926). Para esto, ya había establecido amistad otros poetas, entre ellos Cernuda, Altolaguirre, Alberti y García Lorca y ahí, también empieza su amistad con los otros componentes de la Generación del 27 como Emilio Prados o Gerardo Diego. En 1934 recibe el Premio Nacional de Literatura.

Tras la Guerra Civil permanece en España. En 1949 es nombrado Académico de la Lengua y desde entonces se convierte en maestro y protector de los jóvenes poetas españoles, que acuden a visitarle con frecuencia a su casa de Madrid, donde vivió la mayor parte de su vida, sobre la calle Velintonia, 3, `la casa de la poesía´. Allí organizaba tertulias literarias y por allí pasaron Miguel Hernández, Pablo Neruda, sus compañeros del `27 y varias generaciones de escritores jóvenes durante la posguerra.
Rasgos de su producción literaria: Aleixandre es reconocido como el principal poeta surrealista español. En su obra destaca el uso de la metáfora, y su trayectoria se divide en etapas bien diferenciadas:
Una primera de poesía pura, con influencias de Pedro Salinas, Jorge Guillén y Juan Ramón Jiménez: su primer libro, Ámbito (compuesto entre 1924 y 1927 y publicado en Málaga en 1928), muestra a un poeta embrionario, y a una obra con predominio del verso corto asonantado y la estética de la poesía pura juanramoniana y guilleniana y de la poesía clásica española de la Edad de Oro, especialmente de Fray Luis de León y Góngora.

Una segunda etapa de poesía surrealista: entre los años 1928 y 1932, su producción literaria genera un cambio radical en su concepción poética. Ahora, inspirado en los precursores del surrealismo como Arthur Rimbaud y Lautréamont. De esta etapa, son Pasión de la Tierra (1935) y el verso libre (Espadas como labios, de 1932); La destrucción o el amor (1935), Sombra del Paraíso (1944). Aleixandre elogia el amor como fuerza natural insubordinada que aniquila todas las limitaciones del ser humano, y critica los tópicos convencionalistas de la sociedad en que vive.

En una tercera etapa, y tras la guerra, Aleixandre se decanta por la poesía antropocéntrica. Su obra experimenta un nuevo giro y se sensibiliza con las inquietudes de la poesía social del momento. Desde un enfoque solidario aborda la vida del hombre de a pie, sus angustias e expectativas. Para ello utiliza un lenguaje más directo y sencillo, más accesible; y publica Historia del corazón (1954) y En un vasto dominio (1962).

Una última etapa, sobreviene con Poesía de Vejez: en sus últimos libros (Poemas de la consumación, de 1968, y Diálogos del conocimiento, de 1974), el estilo del poeta vuelve a experimentar otro giro: la vejez y la proximidad de la muerte le devuelven al irracionalismo juvenil primero, aunque en un modo extremadamente más sosegado. A esta etapa, pertenece “En gran noche”, publicado luego de su muerte en 1991.

En 1977 recibe el Premio Nobel, con el que se reconoce universalmente su obra y, simbólicamente, la de toda la Generación del 27.

Hospitalizado de urgencia el 10 de diciembre de 1984, en la Clínica Santa Elena, con hemorragia intestinal, muere en la noche del 13 de diciembre.


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